Queridos visitantes, estimados colegiados y colegiadas,

bienvenidos al Colegio Oficial de Arquitectos de Ceuta.

Quiero transmitir y trasladar en mi nombre, y en el de la Junta de Gobierno, la ilusión que nos invade en esta significativa etapa que iniciamos, novedosa para todos nosotros, desde que tomamos posesión de los cargos, a finales de octubre de 2020.

Una etapa importante que nace como consecuencia de la deriva que trae consigo la situación del sector de la arquitectura, en su sentido más amplio.

El escenario socioeconómico que arrastra la Ciudad de Ceuta, hace mella sobre nuestro sector por la inalcanzada aprobación del Plan General de Ordenación Urbana, que sitúa al vigente con veinte años de vida.

Los años que nos preceden elevan la definición de “reto” a sus cotas más altas y a su sentido más exigente. Atrás queda la época de bonanza para aquellos que hacían de la arquitectura su modo de vida. Y es por ello, que la profesión debe reinventarse, buscando y encontrando así, nuevas formas de hacer arquitectura, y trabajar por y para ella.

Son momentos de cambios, de ordenar la casa. Son tiempos de actualizarse y adaptarse a la nueva realidad. Y, por ello, el trabajo se antoja doble: primero, en el propio colegio y, segundo, fuera de éste.

El Colegio, como institución, debe responder, de manera interna, a las exigencias e imposiciones de lo que está sucediendo, y lo que está por llegar. Tenemos que construir un Colegio acorde a los tiempos, esto es, más moderno y eficaz, cercano y más abierto a todos los arquitectos y a todos los ciudadanos. Un Colegio digital, donde la arquitectura informática debe destacar y posicionarse como capital.

Para empezar, esto es un hecho por la reciente aprobación y renovación de los Estatutos, actualizados y adaptados a las pretensiones descritas. Es toda una declaración de intenciones.

Pero además, ahora con un enfoque hacia el exterior, estamos convencidos de que el Colegio Oficial de Arquitectos de Ceuta debe estar en las instituciones, y trabajar con ellas. Cooperar y dar apoyo. El COACE debe posicionarse como un aliado para cubrir esa “escasez de medios” a la que aluden desde la administración, tanto local, como estatal. Y debe instar a las mismas a legislar y ordenar, decretar y ejecutar, de acuerdo a derecho.

Si el PGOU se antoja como necesario para el desarrollo profesional y económico, para el COACE esto es insuficiente. La Ley del Suelo vigente en Ceuta (1976), con un texto preconstitucional, hace de su desactualización, un lastre profundo para el ordenamiento urbanístico, para desarrollo edificatorio, y para el potencial económico de nuestra ciudad. Máxime con las particularidades de nuestro territorio.

Por todo esto, compañero y compañera, el Colegio, hoy más que nunca, necesita de todos y cada uno de vosotros. Es un Colegio pequeño, y cada apoyo, por pequeño que sea, suma. Os invitamos, por tanto, a participar de la arquitectura a través del COACE, como parte inherente de nuestra profesión, para así alcanzar objetivos que redundarán en beneficio común.

El colegio somos todos y todas, y, aunque la gestión –estatutariamente- recaiga en la Junta de Gobierno, el órgano colegial se sustenta por todos y cada uno de nosotros.

Jose María Mora Camacho

-decano del COACE